Es común que me quede en casa algún sábado viendo La Noche Temática, programa documental de La2 en el que he visto algunas ideas grandes.
Hoy están emitiendo tres documentales acerca del cambio climático, el medio ambiente y algunas de las fórmulas que existen para frenar nuestra contribución al desastre, esa que estamos generando los humanos. El primero de ellos me ha llamado la atención, y quiero hacer un pequeño apunte aquí de varias de las ideas y soluciones planteadas (voy a ser algo crítico). El nombre de este primer documental es “Reciclar para sobrevivir”.
En el documental, se habla de las revolucionarias ideas del arquitecto William McDonough y del químico Michael Braungart. Hay información acerca de ellos en internet, y además de haber ayudado a diversas multinacionales a reducir su impacto ambiental y sostenibilizar sus modos de producción, son famosos por la publicación de su libro “De la cuna a la cuna” (Cradle to cradle). No voy a entrar en detalles acerca de los autores o del libro, simplemente quiero destacar y agrupar algunas afirmaciones que me han llamado la atención. Por hacer un resumen básico de las ideas de los dos autores, entienden que “la basura es comida”. Dicen que conviertiendo los desechos contaminantes en biodegradables, o en completa y fácilmente reutulizables, se puede ayudar a la sostenibilidad del planeta, además de rentabilizar las inversiones en temas de medioambiente que han adoptado algunas multinacionales. Las ideas me parecen geniales, y voy a tratar de leer el libro, a ver qué proponen.
A mi me han llamado la atención especialmente dos compañías que han adoptado (parcialmente) las ideas que se reflejan en su libro: Unilever y Nike.
En el documental se ha hablado de cómo estas compañías se han preocupado por reducir residuos y convertir estos residuos en algo útil para el medioambiente. Sin embargo, dudo de la veracidad de algunas afirmaciones, y aunque el documental parece plantear soluciones factibles, hay algo que huele a marketing rancio. Por un lado Unilever trata de reducir su impacto ambiental según el documental, pero Unilever es conocida por arruinar el medioambiente en determinados escenarios. El caso de Nike es el que más me ha llamado la atención acerca de este marketing rancio. Por un lado, el tipo al que han entrevistado mostraba unas zapatillas construidas con la idea de que su impacto ambiental una vez consumidas sea muy bajo. Las llevaba puestas para la entrevista pero, estaban completamente nuevas. Casualidades del marketing. Dicen que Nike tiene un programa de recogida de zapatillas usadas para fabricar otras nuevas, y que en el 2020 todas sus zapatillas serán construidas siguiendo el modelo de las que mostraba tan nuevas. Nike, como otras multinacionales del calzado o textiles, han sido vergonzosamente famosas por prácticas de explotación obrera en los países en los que producen, y más aún en el caso de explotación infantil en dichos países. Ví un documental de la BBC hace unos años en el que mostraban las factorías de Nike y otras compañías en Asia, donde había niños fabricando zapatillas y balones. Basta con buscar la frase “sweatshop nike” en Google. Los propios directivos de Nike se han visto obligados a rescindir contratos con determinadas empresas en Asia dado que usaban mano de obra infantil. Se excusan diciendo que es difícil controlar las situaciones laborales en determinados países. Mi pregunta es, ¿y por qué no trasladan esas factorías a otros países en los que haya unas mínimas garantías y derechos humanos?
Me parece que al menos estas dos compañías aparecen en el documental como benévolas, pero tengo mis dudas. Cierto es que cualquier paso como los que dan son importantes, pero me parece igualmente importante recordar que dan aún muchos pasos en direcciones .
Otro aspecto que me ha llamado la atención acerca del documental es que han hablado de cómo se están fabricando en China casas respetuosas con el medioambiente y con la forma de vida de la China rural. Aunque China y su régimen tienden a ofrecer caras mediáticas.
Cambiando un poco de tema, el documental me ha recordado las Máquinas Vivientes (Living Machines) de las que oí hablar hace unos años. Incluso siendo una gran idea, es una idea patentada desarrollada en exclusiva por una empresa. Sé que el modelo mercantil y de patentes global actual favorece este tipo de situaciones, pero me parecería una acción enormemente magnánima abrir a comunidades locales esa patente, esa gran idea. Han surgido iniciativas en otros países, no bajo el nombre de Living Machines, pero sería un gran avance poner en común toda la información que las diferentes investigaciones han aportado.
Al ver el caso de China y sus construcciones “verdes”, he recordado que hay iniciativas para construir casas con materiales alternativos diferentes a los empleados, como por ejemplo el cáñamo. El cáñamo es muy útil en construcción ya que con él se puede elaborar una pasta muy aislante térmicamente y muy resistente al fuego. Además es muy ligera. El cáñamo podría además ser muy útil para sustituir la forma actual de fabricar papel, ya que su tratamiento es más limpio, requiere de menos blanqueantes, y lo mejor de todo, es una plantación que cada año se renueva, sin necesidad de talar árboles centenarios, que tardadarán decenas de años en ser repuestos.
Encontré información acerca del cáñamo en la construcción en varios enlaces:
http://www.construnario.es/notiweb/titulares_resultado.asp?regi=16076
http://www.consumer.es/web/es/economia_domestica/servicios-y-hogar/2007/05/18/162804.php
http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A1%C3%B1amo
http://www.galeon.com/casa-ecologica/aficiones111938.html
Sin duda esta entrada tengo que ampliarla en algún momento, que llevo un rato cayendo de sueño.
